La música en el patio definitivamente también estaba muy buena, mi estado de ánimo en completa exaltación, mis sentidos, yo diría, bastante aturdidos, no lograba salir de mi estado de sorpresa y claro, los tragos definitivamente cada vez se hacían sentir un poco más.
Comenzé a bailar con todo el que se me acercaba, incluso llego la chica de la entrada, sí, esa que no quería ser reconocida a decirme que yo era bella, que yo era linda, que yo era hermosa, que nunca cambiara, que ella no era gay pero que le gustaba estar ahí, que le gustaba el ambiente, la música y por eso ella quería bailar conmigo. Carmen mi ex, sólo la miraba, me miraba y yo intentaba descifrar qué pasaba por su mente en ese preciso momento; igual seguía la corriente y seguía gozándome la noche, bailaba con los pelaos, bailaba con Carmen (mi amiga) y con todo aquel o aquella que tuviese ganas de bailar.
A Carmen mi ex, le pedí varias veces que bailara conmigo, pero no hubo manera, no la logré convencer, y eso que hasta me le arrodille, jajajajaja, si ya sé, me estoy auto-humillando pero bueno, es que cuando se tienen unos tragos de más, cualquier locura que se atraviesa por la mente es válida.
Seguía tomando sin parar y bailando sin parar, Carmen insistía en quererse ir, Silvana, Carmen y yo, en no dejarla. Solamente Silvana logró convencerla de bailar un par de piezas, claro está, vallenatos, su música preferida, la mía? no no no que vá.
Los efectos de lo tan tomada que yo estaba se hicieron visibles cuando al bailar con uno de los pelaos, ambos perdimos el balance y nos caímos, jajajaja. Igual con la misma nos levantamos y seguimos bailando. Carmen estaba muerta de la verguenza, me miraba con cara de querer matarme, y yo, felíz y tranquila de la vida, disfrutando. Sí, me importaba lo que ella pensara pero no quería dejárselo saber.
Yo creo que ella estaba celosa, pero logicamente no me lo iba a decir. Comenzó a decir que se tenía que ir, porque tenía que ir a trabajar temprano al día siguiente y además iba a salir a ver en ese momento: 12:30am a la novia. jajajajaja, ambas excusas me dieron fue risa, pero esta vez yo fui más inteligente que ella, le pregunte delante de ella y en voz alta a Silvana, si eso era cierto, si era verdad que ella tenía novia, la respuesta que ya yo sabía fue un rotundo: NOOOOOOOOOOOOO!!!
A los 10 minutos aproximadamente Silvana decidió hacerle caso, no porque ella se quisiera ir, sino porque definitivamente ya Carmen no aguantaba más. Se despidieron; Carmen (mi amiga) y yo nos quedamos bailando con otras chicas y otros chicos más.
Ahí nos quedamos un rato y luego volveríamos a subir…jejeje, no se preocupen que todavía falta más.